Una aurora boreal no es una promesa de color en el cielo, es una lección de vida que se mueve entre el silencio y la magia.
La Laponia… ¿Cómo describir la inmensidad que guarda este sencillo nombre? Es mucho más que un lugar en el mapa, es una emoción profunda, casi un latido constante que me ha acompañado desde aquel primer invierno de 2011 en el que todo cambió. A lo largo de estos años, entre el frío silencio de Finlandia y Noruega me he ido descubriendo y definiendo como persona, encontrando un refugio para mi alma donde poder dar un sentido más a mi vida.
Este proyecto busca compartir esa conexión perfecta con aquel lugar. No son solo varias crónicas de viajes, sino pequeños pedazos de mi propio corazón escritos con la ilusión y nostalgia de alguien que siempre sueña con volver una y otra vez. Son reflexiones con las que explicar la soledad de los primeros viajes o la emoción de compartir ese cielo infinito, luz y frío con mi gente.
Te abro la puerta a mi Laponia.

Próximamente…