Devil’s Teeth – Senja, Noruega.

Canon EOS 6D + EF 16-35 f4L IS USM @ 8s – f11 – ISO 100

Creo que Senja podría ser la gran desconocida de las islas noruegas más al norte del círculo polar. Una isla que sorprende por su silencio y quietud, menos concurrida que las Lofoten y Vesteralen pero igual de espectaculares.

Por qué esta foto? Este lugar fue la gran sorpresa porque lo llevaba entre mis lugares a visitar, marcado con un punto en rojo. Pero mi preparación del viaje me llevó a un error de ubicación y lo apunté en un lugar distinto al que debía. Y solamente, dando la vuelta a la isla termine por encontrarlo al ver u amplio parking donde no había ni un solo coche.

Parada obligatoria sin saber muy bien qué me iba a encontrar. Unos minutos de preparación para bajar una rampa que termina junto al borde del mar sobre unas rocas donde lo más peligroso era no perder el equilibrio sobre ellas y terminar con el equipo en el mar. Un lugar donde la luz ya no alcanzaba y el atardecer ya comenzaba a apretar, de ahí que la fotografía sea una larga exposición en vez de una toma estática.

Una imagen que he llegado a vender por internet por varios cientos de euros y que me ha servido para darme cuenta de que, aunque no entra entre mis favoritas ni de lejos, la fotografía es un arte subjetiva.

La planificación de momentos como este es el regalo con el que poder viajar meses antes a un lugar en el que apenas pasarás un rato con el fin de poder capturar una imagen con la que disfrutar del recuerdo el resto de tu vida.