Playa de Llas – Foz, Lugo. Spain

Canon EOS R6 + EF 70-200 f4L IS USM @ 1/400 – f5,6 – ISO 1600

Las carreras por sacar la primera foto del verano me llevaron en agosto de 2021, en plena salida post-covid19 de vacaciones tras un año maniatados en Madrid, a bajar la cámara a la playa nada más llegar a Foz y juntarnos con los amigos. Lo que iba a ser un rato de paseo por la playa de Llas con los amigos, se convirtió en una divertida tarde de juegos con los niños y, cómo no, de fotografía.

Comenzó como una típica sesión de fotos a los niños mientras éstos se rebozaban en la arena como si fuera la primera (o última) vez que la tocaban. Entre el ajetreo del mar y la guerra de arena y balones decidí sacar la cámara y comencé a fotografiar momentos divertidos de una batalla de arena de unos contra otros.

Pero el mar estaba algo revuelto y el primer balón que terminó en el mar tocó ir a buscarlo. En pantalón corto era quizás más fácil, aunque el agua no creo que pasara de los 15 grados, pero las olas tenían un movimiento muy orquestado, como ordenadas por un juez que da la salida con la precisión de un reloj suizo. Fue volver a por el trípode y ya tenía el plan del verano. Fotografiar olas.

Recorrimos media docena de playas esa semana y bajamos en distintos momentos y horas (incluyendo un absurdo intento por intentar fotografiar un amanecer en la demasiado famosa Playa de las Catedrales, y el plan del verano fue el mismo, fotografiar olas. Tras más de 500 disparos esa semana, me traigo una de las 5 primeras por el recuerdo, la luz del momento y la perfección de sus movimientos.

 

Sólo la ilusión es capaz de convertir un plan improvisado en un proyecto fotográfico.