Palacio Nacional de Sintra – Sintra, Portugal.

Canon EOS 7D + EF 24-70 f4L IS USM @ 1/100s – f6,3  – ISO 200

Qué mejor manera de estrenar un coche que haciéndole kilómetros, y si son en tu primer aniversario, aún mejor. Una escapada a Lisboa para conocer una ciudad tranquila, antigua y elegante, anclada en una época pasada en algunos lugares y animada por destellos de quien desea volverse importante empezando desde abajo.

Portugal, el país de los mil rincones donde el tiempo ha pasado más despacio, donde la gente te sorprende por su gentileza y su hospitalidad. Ese país que una vez fue un gran imperio mundial y donde hoy se vive orgullosa de su identidad.

A esa foto le tengo un cariño especial por muchas razones. No sé si es por el momento, por todo el viaje o por la imagen en sí, pero siempre le he tenido cariño. Quizás sea por la improvisación. No era una foto pensada, ni un lugar conocido ni buscado. Solamente sucedió y pensé en inmortalizarlo. Una imagen que ahora está colgada en varios hogares de conocidos y desconocidos, como muestra de que la sencillez y el color a veces son suficientes para generar algo único.

 

Una muestra de que la luz y el color pueden ser igual de poderosos que la mejor de las composiciones.